Cambiémosle todo, excepto los participantes

Ah, ya lo entiendo: aquello era una competencia en la que ganaba aquel que se fuera primero, aquel que rompiese el corazón primero y se fuese antes de quemarse. ¿Podemos tener una revancha? Esta vez vamos a cambiar las reglas del juego. Es más, cambiémos el nombre del juego también. Cambiémosle todo, excepto los participantes. ¿Que te asuta lo desconocido, dices? Dale, sacúdete. Che, no seas boludo. Ven que varios hablan como tú pero no son tú y necesito que me hables otra vez. No, no hay rencor. Y sí, yo también voy porque varios hablan como yo pero no son yo, y solo hay una sola yo. Sí, ya sé que me sigo pareciendo una niñita, y que lo único que parece haber cambiado es el corte de “pelo”, pero tú sabes que un año puede hacer la diferencia. Y ahora no soy tan “pendeja”. ¿Que deje de hablar tan argentino, dices? ¿Y que mejor diga palabras caribeñas y haga ese acento raro, que suena medio cubano, según tú? Sí, vayamos a cuba también si eso es lo que quieres. A ver, no te asustes, yo no quiero que nos casemos ni soy de las que hacen escenitas de celos, ni te considero mi propiedad. A mí solo me gusta la honestidad, la autenticidad y tres diítas en cuba no estarían nada mal. Pero vamos a ir con una sola condición: que juguemos. Es que aquella vez que jugué contigo fue mi primera vez, y ahora que he descubierto algunas cosas, ahora sí lo disfrutaríamos de verdad, los dos, no solo tú. Si lo hicieramos otra vez, al menos yo tendría otro recuerdo. Eso último me recuerda que te conocí en una epoca cuando estaba aprendiendo sobre el subjuntivo, gramaticalmente hablando, y que casualidad que en aquel tiempo leía sobre el subjuntivo pero nunca llegaba a comprenderlo del todo –Sí, muy nena-, igual que te leía a tí pero nunca llegaba a comprenderte. ¡Ah! ¡Dale! ¡Juguemos! ¿No extrañas ni un poquito aquellas noches en el teléfono, con las piernas cruzadas, con las comisuras de los labios levantadas, con las risas mesuradas? ¿Que no? Bueno, aquello solo lo dije por decir, si jugamos esta vez, sería totalmente diferente.

“Emily, boludeces no”

Tú dijiste “boludeces no” y me encogí un poco de la vergüenza y a la misma vez me sentí halagada por las palabras, se me quedaron grabadas, y me gustaste un poco más. Tú dijiste “boludeces no” pero al final todo lo que hiciste fueron boludeces. Yo era la que estaba preocuapada de ser la inmadura, de no estar a la par, de arruinar las cosas, de alejarte antes de tiempo. Me pregunto ahora si es que ya no tienes cara (¿Se te cayó de la vergüenza?), o eres de esas personas que están perfectamente bien viviendo con incoherencias. Hay preguntas que solo están para hacércelas y no para responderlas, y vos sos un signo de interrogación. Un signo de interrogación que dice “boludeces no” y luego dice “Emily, mi amor” y luego se va sin ningún “Adiós” ¿Adiós? Yo solo quería que me dijeras “adiós”, que me dijeras que estabas consciente de que eras un estúpido, un tonto, que me mentiste, que no te gusté, que dijiste cosas solo porque sí y no por los dos. Que me contaras, también, cómo es que aprendiste a hacerlo tan bien (Un mentiroso). Lo digo en pasado pero yo solo quiero mirarte sitiendo las mejillas prendidas en fuego, y que mires que soy una chica de 22 años que hace 2 años atrás tenía 20 años, pero ahora tengo 22 años y sigo pareciendo de 20 años, que me mires y sientas que el tiempo no pasa porque soy la misma chama insegura, según tú, demasiado desenfocada, sin ambición. Sí, así he sido yo. Y quiero estar en frente tuyo y decir “la cagaste”, perdón, “te pasaste” y que me digas, “Sí, me pasé” pero que no me digas que eres un hijo de puta porque los que reconocen que son unos hijos de puta, distrutan ser hijos de puta. Y no. En mi imaginación tú te arrepientes de herir a las personas, de ser un egocéntrico cobarde. En mi imaginación tú eres más como yo, como él, como ella, como nosotros. Entonces me miras de pies a cabeza y yo te miro de pies a cabeza y en realidad no vas a sentir que sigo igual, que me visto igual o que me muevo igual -pero sí que hablo igual- porque tú solo me viste por una semana, y una semana no soy yo. Yo soy una extraña que compartió, derramó, algo de sus cosas personales, pero más importante, soy una extraña que se dedicó felizmente a darte tiempo y energía, y todo lo que sentí que tenía.

what am i doing.what am i doing with my life. talking wth a girl who’s 12 or 13 years younger than me, going online and talking to strangers I’ll probably never meet. What am i doing. I buy airplane tickets to see a girl i like. I like her. What have I done? What was I thinking? Why did i think that “us” could have worked? was i expecting her to be as beautiful as in the pictures and to made me forget about all the shit that’s going in my mind and in my life all the time? did i want her to be my muse? i wanted her to be my muse. but i felt nothing. we kissed, we held hands, we went around the city, we fucked three or more times, i felt nothing. what was i thinking? i spent all my savings on this trip while i should have been studying for the finals. i failed the finals. i argued with my family. i come back home and everything is the same. i told her i would go back for her, but just to fill the silence with words. i’m an idiot and i’m a coward and i better cut people out of my life so they won’t see it anymore, so that i don’t feel this way anymore.

A merced de

Soy una promesa que puedes romper, y seguramente romperás. Un poema que olvidarás justo después de leerlo, un diario al que le vas a mentir porque sí, porque no es momento de lidiar con la verdad aún, un libro que te adormece pero que te decidiste terminar. Soy el televisor que enciendes cuando el repertorio de distracciones ya está agotado; un ilusionista que no te sorprende pero que sigues viendo porque ¿qué más se puede ver? Así es, no soy una primera ni una segunda opción. Soy el ¿ya qué? y el bueno, ya que estamos… hagámoslo. Parece que soy de todo un poco excepto una persona porque mis pensamientos, sentimientos, ideas y esencia solo duran algunos meses, y me abres las puertas únicamente para complacerte. Soy una cosa, parece, y me desaparezco completamente cuando te apetece.

y verte mientras tú (…) también.

A veces, por segundos cortísimos, me parece que vivir es otra cosa, que cocinar se trata de otra cosa, y poner tu energía y tiempo para tu bienestar general se trata de otra cosa, otra cosa disitinta a lo que ya conozco. Por fracciones de mometos, fracciones cortísimas, a mí me parece que el miedo se cuela y me distorsiona la vista, que no sé cocinar, que el arroz no se hace así, y la pasta no se hace asá, y el ajo nunca se debe picar como lo pico; que las “trenzas” no se amarran como yo las ato, porque siempre se sueltan, y que a las personas no se les debe hablar como yo les hablo, o como yo no les hablo, porque hace un montón no se quedan. A mí me parece que me acomodo en el silencio, y obtengo lo que “necesito” de la tecnología o de un telefóno, pero que en realidad me molesta el continuo silencio y las pantallas no me agrandan tanto como parece; que soy humana pero no actúo como tal y que ser tan ensimismada me aleja de lo “natural”

Que quiero estar en el río con la piel tan bronceada como el sol puede ponérmela, que quiero aburrime un rato ahí, sola, pero en realidad no quiero estar sola -para nada-. Necesito de miradas, de palabras y de gestos con la cara. Sí, con la cara. Y quiero comer mango salvajemente, y olvidarme del tiempo, y no tener una extraña sensación en la panza, de esas que te dan cuando vas al río. Sí, quiero comer mango salvajemente, y verte mientras tú comes también.

“A definition of love”

I know you lie
But I forget
Isn’t it sweet how we walk on a tightrope
While I ignore that you are several steps ahead
(I am a hundred steps behind)
Isn’t it beautiful how I see it all
And nothing at the same time
I give all I know how to give
While I keep overestimating all that you do
You do
And you do it for me, to me
I believe so
Isn’t it fantastic how wrong I am
I stand
shaking
But I ignore the shaking
As for noticing the tremble is equal to be crushed too soon
Oh, I prefer to do it later
Like real procrastinators do
Honey, you are flawless to me
And I will forgive you unconditionally
And I will forget whatever that makes me suspicious about something being wrong as long as you look at me
I think I love you
But I have never fallen in love before
Oh, not like this
I think I love you
Or is it just that I love seeing everything and nothing at the same time.

Un año y cinco meses son suficientes

“Adelante”, diría. “Hay espacio para vos ahora, suficiente espacio, y estás invitado a quedarte indefinidamente. No, no hacen faltas las niñerías y obsesionarse con el pasado. El pasado, querido lindo, ya pasó. Ahora, podemos columpiarnos energéticamente en esta habitación, mirarnos a los ojos y simplemente hablar. Que por qué tan simple, dices. Vamos. Yo soy así de simple. Necesitas darte cuenta de una vez, así avanzamos. Y necesitas deshacer la imagen errada que tienes de mí, dejar lo mental al principio y sentir que este segundo te llama a estar aquí.

Oh, sí que te perdono, no lo dudes ni un segundo. Te perdono todo, chico, niño, hombre (¿Te consideras un señor?). Y mientras seamos sinceros, no vas a encontrar nada menos que sonrisas, y paz. Bueno, por lo menos ya sabías que a mí me encanta sonreír cuando estoy (¿Es eso, de hecho, lo que te empujó a estar aquí hoy?)… Hola, chico”.

Nosotros, esta especie.

Somos gente goísta, y con “somos” me refieron a ti, digo, a todos. Somos gente cobarde, y me refiero a ti, digo, a nosotros otra vez. Si me preguntas, te considero un inmaduro, un egoísta, un cobarde, un descuidado arrogante y un inseguro oculto bajo demasiadas capas, justo como me veo a mí misma. Y si me miras, vas a saber que me molesta lo que dices porque no lo dices como a mí me place -Si es que logras que te mantenga la mirada-. Aún así, debes saber que te respeto de pies a cabeza por mostrárme todo esto, por mostrarme cómo soy, cómo somos, y a dónde vamos con esto, te respeto por ser nada mas, y nada menos, que humano.

This brown-eyed boy…

Dear enigmatic lover
We love each other very much
But we don’t seem to get along
Not lately
And I have found myself craving being alone
And then imagining “us” being very close
Dear stupid lover
Are we meant to be?
Had I met you in other lives before?
Did you fell in love with me a century ago?
Dear brown-eyed lover
You have such a gentle touch
But I’m missing it each time a little bit more
Can we truly look into our eyes once more?
Perhaps we’d stop this nonsense fighting over appreciation and control.

Dear honey bunny, you were lucky, was I lucky?

As you drank mate, full of dust
A pair of hands
Accustomed to work
As you listened to rock or some songs unknown
Your worn out jeans,
and a yellow shirt
As you touched wood
and smelled it too
I had scrambled thoughts
about to pronounce I love you.
We were far from being close.
Though I thought I knew.
We were never close,
But all I wanted was you.

I never saw you there,
But I thought I did
Pictures racing through my head
And a vivid language too
You never spoke your mind
But I believed you did
Your taste rushing through my tongue
And the word “mine” too.
You never looked me in the eye
But I was sure you did
The disturbing feelings inside
And the uncertainty too.

amateur carpenter
and skilled artist
i never cared about labels, but now they’re coming handy.
enigmatic introvert
and frustrating doctor in society
who would’ve known that unscrambling you would be easy if I had just separated you into pieces.
persuasive liar
cold-hearted boy
self-centered jerk
who never cared about real love.

And if this poem seems incomplete, it’s because it is an accurate representation of what you did when you left without proper consideration.

BONUS

carpintero aficionado
y artista experimentado
nunca me importaron las etiquetas, pero ahora interesan.
introvertido enigmático
y futuro doctor frustrado
quién hubiese sabido que descifrarte sería fácil si tan solo te separaba en piezas.
mentiroso persuasivo
chico de corazón frío
patán egocéntrico
a quien nunca le importó el verdadero amor.